Law School Students Support HUDS Diversity Task Force / Estudiantes de Derecho Apoyan un Comité Especial de Diversidad de HUDS

by reclaimharvardlaw

Reclaim Harvard Law and the Harvard Law Chapter of the National Lawyers Guild affirm their support for the Harvard University Dining Service (HUDS) workers’ demand for a Diversity Task Force to remedy severe racial and gender-based inequality. The workers demand a task force made up of workers, union leaders, and senior Harvard management.

While HUDS workers lucky enough to work the entire year might earn $35,000, workers of color under 40 earn an average of $7,000 less than that. Similarly, women of color under 40 working for HUDS make an additional $4,000 less, for an average annual salary of about $24,000. For comparison, the living wage in Cambridge for a single parent with one child is $55,895. Furthermore, no women were among the 3 highest paying cook positions in 2015, but made up 90% of dining checkers. Dining checkers are some of the lowest paid HUDS employees and are mostly people of color. As one worker pointed out at Friday’s speak-out, you would be hard-pressed to find a Black HUDS supervisor.

The increasing cost of living, not matched by a proportionate increase in wages, has steadily reduced the standard of living for workers. Long-time residents of Cambridge and Somerville, although working at Harvard, can no longer afford to live in their neighborhoods. This hardship is compounded by the proposed changes in healthcare coverage, which will make essential services even less accessible, especially for people of color. Students at the Harvard Medical School have shown that the plan is in fact “unaffordable” under the Massachusetts Health Connector Guidelines.

These statistics indicate that low wages, discrimination, and limited access to promotions in HUDS replicate the hierarchies in our society. It is unacceptable for HUDS workers of color to commit decades of their lives to serving this institution, only to be passed over for promotions time after time. While demographic disparities across positions indicate pervasive racial and gender-based discrimination, the practical consequences mean people of color are restricted in their access to capital, and are deprived of control over their time, labor, and dignity. We believe a Diversity Task Force would put control back in the hands of those most affected, and would allow Harvard dining workers to directly address the ways that racial and gender oppression are reproduced in the workforce.

As such, we reaffirm our commitment to the HUDS Strike, and to the specific proposals of the workers. Reclaim Harvard Law and the Harvard National Lawyers Guild are in full and emphatic support of the HUDS workers’ demand for a Diversity Task Force.

In Solidarity,

Reclaim Harvard Law
Harvard NLG

Reclaim Harvard Law y el Gremio Nacional de Abogados (NLG) de Harvard Law School afirman su apoyo a los trabajadores del Harvard University Dining Service (HUDS) en su demanda para un comité especial de diversidad para corregir desigualdades raciales y de género. Los trabajadores exigen un comité especial de trabajadores, líderes del sindicato, y gerentes de la universidad.

Mientras los trabajadores de HUDS que tienen la fortuna de poder trabajar todo el año pueden alcanzar a ganar $35,000, los trabajadores de color con menos de 40 años ganan $7,000 menos como promedio. Asímismo, las mujeres de color menores de 40 años que trabajan para HUDS ganan aún $4,000 menos que eso, con un salario promedio anual de sólo $24,000. Se debe tener en cuenta que un salario adecuado para la subsistencia de una persona con un dependiente en Cambridge es de por lo menos $55,895. Además, aunque las mujeres formaban el 90% de las cajeras en el 2015, ninguna ocupaba una de las tres posiciones de cocineros mejor pagadas. Los cajeros, de hecho, ganan uno de los salarios más bajos y son principalmente personas de color. Como dijo un trabajador en el evento del viernes pasado, es difícil encontrar un supervisor en HUDS que sea una persona de color.

El aumento del costo de vida, no acompañado de un aumento proporcional de los salarios, ha reducido de manera constante el nivel de vida de los trabajadores. Los residentes de largo plazo de Cambridge y Somerville, a pesar de trabajar en Harvard, ya no pueden permitirse el lujo de vivir en sus barrios. Esta dificultad se ve agravada por los cambios propuestos en la cobertura de salud, que harán que los servicios esenciales sean aún menos accesibles, especialmente para las personas de color. Los estudiantes de la Escuela de Medicina de Harvard han demostrado que el plan es de hecho “inasequible” bajo las directrices del conector de salud de Massachusetts.

Estas estadísticas indican que los salarios bajos, la discriminación, y la falta de acceso a promociones en el trabajo reproducen las jerarquías injustas de nuestra sociedad. Es insoportable que trabajadores de color en HUDS le dediquen decadas de sus vidas a Harvard sin poder aspirar a un ascenso en el trabajo. Mientras que las disparidades demográficas en las posiciones de HUDS indican la existencia de discriminación racial y de género generalizada, las consecuencias prácticas significan que las personas de color están restringidas en su acceso al capital, y se ven privados de control sobre su tiempo, trabajo y dignidad. Creemos que un comité especial de diversidad pondría el control de nuevo en manos de los más afectados, y permitiría que los trabajadores de Harvard aborden directamente las maneras en las cuales la opresión racial y de género se reproducen en el trabajo.

Asímismo, volvemos a declarar nuestro apoyo para los trabajadores de HUDS en su huelga, y en sus propuestas específicas. Reclaim Harvard Law y el Gremio Nacional de Abogados están en solidaridad con los trabajadores en su demanda para un comité especial de diversidad.

En Solaridad,

Reclaim Harvard Law
Harvard NLG